La filial española de Toyota cerrará el ejercicio 2008 con una caída de ventas del 27%, en sintonía con la pérdida del mercado, al pasar de las 77.000 unidades de 2007 a 56.000 unidades, y quiere mantenerse en 2009, con una previsión de 54.000 matriculaciones.
Los datos fueron hechos públicos hoy por el vicepresidente de Toyota España, Daniele Schillaci, en el encuentro anual con los medios de comunicación españoles, en el que la crisis económica y del mercado automovilístico centraron el análisis del directivo del fabricante japonés.
Schillachi, que aseguró que las compañías automovilísticas están en este momento "navegando a vista", porque es difícil prever lo que ocurrirá en el corto y medio plazo, dijo que no hay señales que indiquen que en el 2009 pueda haber una recuperación de las ventas.
El ejercicio 2008, sumados los turismos, vehículos todoterreno y pick-up, cerrará, según los cálculos de la filial española de este fabricante japonés, con 1,3 millones de unidades matriculadas, frente a los casi 1,8 millones registrados en 2007 y los más de 1,8 en 2006.
Del mercado español, dijo Daniele Schillaci, ha desaparecido medio millón de coches, un escenario en el que Toyota ha logrado mantener los resultados comerciales a pesar de la caída, ya que se mantiene en la octava posición como marca y con una cuota del mercado del 4,3%
Sobre la red de concesionario, el vicepresidente de Toyota España dijo que se trabaja para ayudar a las empresas a soportar los costes estructurales ante la caída de ventas y descartó, por el momento, que algunas de las concesiones pueda llegar a cerrar.
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