Parten de la premisa de que, el próximo año, tanto macro como política monetaria serán clave en la evolución de los mercados. De un lado, se consolida el crecimiento en la mayor parte de las economías del Euro y, de otro, tenemos la normalización de la política del BCE a la vuelta de la esquina. ¿Qué supone esto? Que sectores más cíclicos, que se puedan beneficiar del incremento en los tipos de interés y con valoraciones atractivas, suponen una oportunidad. Y aquí bancos, inmobiliarias y papeleras, juegan en cartera.
¿Quieres dejar tu comentario?