Cuando observamos cómo suben los precios en nuestra vida diaria, desde un café hasta el de un menú de comida rápida, muchas veces olvidamos cómo nos afecta más allá de esa compra. Solemos pensar, por deformación política, que nos están subiendo los precios esas empresas. Por tanto, ese producto quizá lo compre menos. Y el problema no es ese…
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